Las claves de la cumbre de Copenhague

Diciembre 20, 2009

Acuerdo de mínimos

La canciller alemana, Angela Merkel, conversa con Obama y líderes europeos en la recta final de la cumbre.- EFE

El destino de la lucha contra el calentamiento se ha decidido en una sala cerrada de la primera planta del centro de convenciones de la Cumbre del Clima de Copenhague. Allí, Barack Obama, el chino Wen Jiabao, el brasileño Lula da Silva y el indio Manmohan Singh no sólo acordaron un acuerdo que admitieron como insuficiente.

En esa sala, con poco más de 35 personas, EE UU impuso su ley y logró el cambio de eje de las relaciones internacionales en la lucha con el cambio climático y en el sistema de Naciones Unidas, incapaz de avanzar durante dos años. Los 119 líderes reunidos en Dinamarca regresaron a casa sin foto de familia. Algo, mucho, saltó por los aires en esa sala a puerta cerrada.

Con el pacto promovido por EE UU, a la UE y al resto de países no le quedó más que ratificarlo tras una noche de debate vacío en el que sólo Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Cuba y Sudán se opusieron para ganar protagonismo.

El Acuerdo de Copenhague siempre fue cosa de dos, China y EE UU. Hasta tal punto han monopolizado los debates que en uno de los últimos borradores los países escribieron entre corchetes: “Introducir aquí la consideración de EE UU y China”. Así figura en el cuarto borrador, junto al punto de cómo el acuerdo permitiría verificar las emisiones de los países emergentes, el punto al que China se opuso.

Así que Obama y Jiabao, en su segundo encuentro en el día, dieron con la fórmula: los países en desarrollo realizarán su propia “medición, declaración y verificación de sus emisiones”, pero a la vez aceptan un sistema de “consultas y análisis internacionales bajo unas guías claras que asegurarán que se respeta la soberanía nacional”.

Pekín vetó la palabra verificación como una opción de la ONU. Los recortes de emisiones financiados con dinero internacional -sea un parque eólico o una central hidroeléctrica- sí tendrán control internacional.

El lenguaje es enrevesado como todo en esta cumbre. Leer los tres folios del Acuerdo de Copenhague es sumergirse en conceptos aparentemente vaporosos pero que esconden detrás dos años -desde que en Bali en 2007 se acordó que en 2009 habría un tratado- de enconadas disputadas.

El texto también establece que “el cambio climático es uno de los grandes retos de nuestro tiempo”, que “el incremento de la temperatura debería estar por debajo de dos grados” y que las emisiones habrían de tocar techo “lo antes posible”. Y todo esto se conseguirá, supuestamente, con objetivos voluntarios de reducción de emisiones que los países presentarán antes de febrero de 2010.

“Científicamente el acuerdo es como una mesa de una sola pata: no se aguanta”, resume un negociador. Las rebajas anunciadas, en caso de cumplirse, sólo reducirían un 18% las emisiones de los países desarrollados en 2020, lejos del rango de entre el 25% y el 40% que pidió el Panel Intergubernamental de Cambio Climático. Con las ofertas voluntarias la temperatura subirá unos tres grados, según un informe de la ONU. “El acuerdo no sirve para el objetivo de los dos grados”, admitió el presidente de turno de la UE, Fredrik Reinfelt.

Los textos previos, incluso el acordado en la reunión G-8 del pasado verano o el pactado en Bali en 2007 eran mucho más precisos y pedían una reducción mínima de emisiones del 25%. Pero la Casa Blanca se opuso por poco realista. Europa confiaba en que, al dirigirse al mundo, Obama fuera más allá. “En reuniones informales nos habían dicho que con compensación de emisiones su bajada estaría entre el 26% y el 33%”, explicó en los pasillos Josef Matthias Leinen, jefe de la delegación del Parlamento Europeo. Pero Obama, enrocado en elevar la presión a China no se movió de su postura.

En el acuerdo tampoco aparece que en 2050 las emisiones deberían situarse un 50% por debajo de las de 1990. Lo vetó China, como reveló el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. Lo más claro es el compromiso de financiación para los países en desarrollo, que permitió a los africanos sumarse al acuerdo.

El resultado no satisface a nadie. Obama, en una breve declaración antes de dejar Copenhague por la puerta de atrás, dijo: “Sabemos que el avance no es suficiente y que queda mucho camino por hacer”. El presidente de EE UU, sin embargo, pidió realismo: “Creo que hace falta un tratado (vinculante). Pero esta era la típica situación en la que si hubiéramos esperado a que pasara no habríamos avanzado nada” y criticó a quienes hubieran preferido “dos pasos atrás antes que un paso adelante”. Obama, cuyo discurso en Copenhague, fue recibido con una inusitada frialdad por el tono mecánico y tenso de sus palabras. Se defendió de que en el acuerdo todo sea voluntario: “Kioto era legalmente vinculante y a todo el mundo le pareció poco. Es importante avanzar en vez de tener palabras en un papel”.

Como no había forma de acordar nada sobre cómo pasar de los objetivos voluntarios a un acuerdo legalmente vinculante en 2010 -como querían la UE y EE UU- la opción fue dejarlo en blanco. El papel no aclara si se prorrogara Kioto, si habrá un nuevo tratado ni cuándo. Simplemente no existe ninguna mención. En busca del consenso para salvar la cara se llegó a situaciones así.

Una vez pactado entre los cinco grandes, Obama anunció que se lo comunicaría “a los europeos” y luego al grupo de 28 jefes de Estado y de Gobierno de todos los grupos que preparaban el texto político.

El sistema de trabajo es el resultado de una inteligente estartegia de EE UU. Obama, con el Nobel de la Paz por el mutilateralismo, envió una delegación de altísimo nivel a la cumbre. Desde la primera semana, el enviado especial de Obama, Todd Stern, dirigió las negociaciones, mucho antes de que llegaran los ministros europeos. Por la cumbre han pasado siete seretarios (ministros) de su Administración, desde Hillary Clinton al premio Nobel de Física y secretario de Energía, Steven Chu.

Pero a la vez, Washington ha conseguido lo que Bush no logró: sacar la negociación fuera del plenario de Naciones Unidas, donde cualquiera de los 193 países puede vetar cualquier acuerdo y eternizar las discusiones. Obama negoció a puerta cerrada, lo entregó al pleno y se fue. Los delegados seguían enzarzados en discusiones sin final y en largos discursos con barrocas formas de cortesía diplomática -”con el debido respeto a esta presidencia y sin socavar su autoridad”, y frases similares cuando el avión presidencia aterrizaba en Washington.

Bush intentó crear un foro paralelo a la ONU en el que las grandes economías se pusieran de acuerdo para, de forma voluntaria, afrontar el cambio climático. Fracasó. Igual que ha ocurrido en Copenhague pero dentro de un edificio de Naciones Unidas.

“Lo ocurrido, el pacto a puerta cerrada refrendado por la ONU, tendrá enormes cnsecuencias, no solo para la Convención de Cambio Climático, sino para todo el sistema de Naciones Unidas. Vamos hacia la Organización Mundial del Comercio donde todo se decide a puerta cerrada”, lamentó resignado ayer por la mañana, después de más de 24 horas sin dormir, Kim Carsten, de WWF, uno de los únicos 300 miembros de ONG autorizados a entrar los últimos días de la cumbre. “Si la UE ha eliminado la unanimidad porque no sirve para 27 países con intereses comunes, ¿cómo va a servir para la ONU?”.

El problema es que el espectáculo que ofreció la ONU como alternativa fue lamentable. 183 países estaban de acuerdo y pedían apoyar el texto como la única solución posible. Pero el bloque bolivariano -Bolivia, Venezuela, Nicaragua y Cuba- y Sudán se oponían. El sudanés Lumumba Stanislaus Di-Aping llegó a afirmar que el texto “es producto de la misma ideología que llevó a los hornos crematorios a seis millones de personas en Europa”, por lo que recibió reproches de decenas de Estados.

Durante 10 horas, toda la noche, decenas de países defendieron el texto, pero la ONU exige consenso y por la mañana Hugo Chávez y Evo Morales ya habían anunciado que bloquearían cualquier acuerdo porque no habían sido invitados a la reunión de 28 países y porque la ONU no funciona así. A las siete de la mañana, el ministro británico Ed Miliband, frenó en el último segundo, a base de dar golpes en la mesa para llamar la atención del presidente, que el texto quedara incluido como una simple propuesta, lo que habría impedido aplicar los fondos de ayuda a los países en desarrollo. Miliband, en una vibrante intervención advirtió de que si el acuerdo era rechazado “supondría romper la convención de Naciones Unidas”, algo que planeaba en el ambiente ya que de ninguna forma lo acordado por los líderes de 183 países iba a depender de Chávez.

“Ha sido el plenario más vergonzoso al que he asistido. Si no somos capaces de ponernos de acuerdo en esto, ¿cómo vamos a alcanzar un tratado vinculante?”, declaró el representante saudí.

Pasadas las 10 de la mañana, tras dos horas de parón para consultar con los servicios jurídicos, la cumbre “tomó nota” del acuerdo y el presidente golpeó con la maza a toda velocidad para que nadie pudiera protestar. La fórmula permite, según el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que el acuerdo “entre en vigor inmediatamente”, dijo tras observar mudo desde la presidencia 10 horas de descontrol.

La reacción de Miliband, una de las figuras clave del laborismo británico, salvó la cara de la UE. Apartada en la negociación clave, los europeos se van de Copenhague con la sensación de que les han robado la cartera, que el proceso que lideraron durante dos décadas ya no está bajo su control y que, los nuevos capitanes quieren ir en otra dirección. Barroso hizo malabarismos: “La UE lidera cuando se trata de elevar los objetivos, pero no está cuando lo que se busca es reducir la ambición”. La UE se reserva su oferta de ampliar su recorte de emisiones del 20% actual al 30% hasta ver cómo evoluciona la negociación. Los delegados europeos musitaban por los pasillos las palabras “Decepción, desastre y fiasco”. “Es el mundo que tenemos”, lamentaban. Y, sin embargo, el pacto se salvó por el empuje de un británico, no por la representación estadounidense.

La reacción china al acuerdo también fue fría. Cuando Jiabao aceptó el pacto, uno de sus ministros comenzó a gritar en chino con gestos de desacuerdo. “La traductora no dijo qué gritaba”, explica una fuente presente en el encuentro. En el plenario que después adoptó el pacto entre los cinco grandes, China no defendió ni una sola vez su aprobación frente a las críticas del bloque bolivariano. La delegación china aplaudía las declaraciones de estos países contra la forma “antidemocráctica en la que se adoptó el acuerdo”, según negociadores en la sala, cerrada a la prensa por primera vez en 10 años. Fuentes de la ONU dudan de que Pekín buscara boicotear su acuerdo a través de otros países: “Probablemente lo hacían porque arremetían contra EE UU y los países ricos”.

La dificultad para alcanzar un acuerdo puede parecer excesiva, pero es que las implicaciones de la lucha contra el cambio climático son inabarcables: para conseguir limitar la temperatura y estabilizar la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera hace falta una revolución industrial con energía verde, dejar atrás el petróleo, actuar sobre el comercio internacional, tratar la aviación, evitar la deforestación… La española María Neira, de la Organización Mundial de la Salud, estuvo hasta el ultimo día: “Si esto sale adelante sera el principal tratado de salud pública del mundo. Los millones de muertes por contaminación en las ciudades y la mala calidad del aire interior por combustión de cocinas de mala calidad en países en desarrollo empezarán a caer”.

El acuerdo incluye que el Fondo del Clima pagará a los países tropicales para que no talen sus bosques, imprescindibles para el planeta. Luz entre las sombras.

Claves del pacto

- EMISIONES.

Los países “subrayan que el cambio climático es uno de los grandes retos de nuestro tiempo” y que hay actuar para “estabilizar la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera a un nivel que prevega una interferencia antropogénica con el clima (…) por lo que el aumento en la temperatura global debería estar por debajo de dos grados centígrados”. Para ello se comprometen a “cooperar para conseguir que las emisiones nacionale stoquen techo lo antes posible”. El acuerdo no incluye la concentración de CO2 necesaria -450 partes por milón- para ese objetivo, ni el año del máximo de emisiones, entre 2015 y 2020, según el IPCC, ni la necesidad de que las emisiones en 2050 sean la mitad que en 1990.

- PLANES NACIONALES.

Los países desarrollados “se comprometen a presentar objetivos de reducción de emisiones antes del 1 de febrero de 2010″. “Estas reducciones y la financiación a los países en desarrollo será declaras, medidas y verificadas” por la ONU.

Los países en desarrollo podrá “implantar medidas de mitigación” de emisiones que comunicarán antes de febrero de 2010. Estas acciones serán objeto de “declaración, medida y verificación nacional” y cada dos años informarán a la ONU y habrá un sistema de “internacional de consulta y análisis bajo guías claramente definidas que aseguren que se respeta su soberanía nacional”. Las acciones financiados ocn dinero internacional estarán sujetas a la supervisión normal de la ONU.

- “Los países menos desarrollados y las pequeñas islas podrán realizar acciones voluntarias si recben apoyo”.

UN BARCELONA ÚNICO LOGRA LO NUNCA VISTO: 6 TÍTULOS DE SEIS POSIBLES

Diciembre 20, 2009

Acampada en la cima del mundo

Puyol levanta la copa de campeones del Mundialito. (AP)

Puyol levanta la copa de campeones del Mundialito. (AP)

Actualizado sábado 19/12/2009 23:04 (CET)
Escuchar noticiaImprimirEnviar noticiaDisminuye letraAumenta letra
FERNANDO LLAMAS

MADRID.- No se podían condensar más intrigas y emociones en la última página de la obra maestra histórica que el FC Barcelona empezó a escribir el 13 de mayo en Valencia y concluyó el 19 de diciembre en Abu Dhabi, en la final del Mundial de clubes. El Estudiantes de La Plata argentino estaba a poco más de dos minutos de arruinar el epílogo feliz de Pep Guardiola cuando llegó Pedro Rodríguez y abrió la vitrina: el sexto título en seis competiciones lo certificó Lionel Messi en la segunda parte de la prórroga. [Narración] [Opine: ¿Podrá repetirse?] [DEBATE]

Llámelo, comercialmente, PR17 o, con gusto monárquico, Pedro XVII el Cruel. O el Fiel. Llámelo como quiera, que este tinerfeño, hasta hace nada un Pedrito más inmigrado en la Masía catalana, se coronará con el gol de la gloria. Incluso cuando apenas hay esperanza, cuando el reino parece perdido por culpa de un cabezazo (Mauro Boselli, m. 37) y una defensa monumental repleta de fuerza y orgullo.

En la entrega de galardones, el Balón de Oro fue para Leo Messi, coleccionista de estos artilugios. Los aficionados árabes andaban locos por él y la FIFA no iba a cometer el error mercadotécnico de entregarle la aúrea esfera a un tal Pedrito. Además, Leo, un poco apagado y dolorido, había definido el triunfo absoluto con un pechazo espectacular.

Pedro Rodríguez no actuó de inicio. Lo llamó Guardiola para enderezar una final torcida. Lo colocó de extremo derecho, cuarto atacante puro de un bloque dispuesto a reaccionar ante la adversidad. Un equipo que, después del intervalo y del cambio táctico (se marchó Keita, Messi e Ibrahimovic se alternaron los puestos de delantero centro y enlace, con Henry a la izquierda) buscó tanto el gol como el Estudiantes de La Plata el pitido que le entregara esta copa intercontinental de afilado diseño.

Colgado del larguero durante 44 minutos, el cabezazo de Boselli sostenía al Estudiantes al frente de una final hispanohablante, incluido el desnortado árbitro mexicano Benito Archundia. Pero quien de cabeza mata de cabeza muere. Y Pedro, con crueldad supina, acertó a conectar suavemente el balón que trazó una parábola para superar al buen portero Damián Albil. En el minuto 89, la Intercontinental debía esperar media hora más, de prórroga, para conocer su destino. Aunque ya sonaba alto y claro el acento catalán de sus destinatarios.

La resolución no se firmó ni con la cabeza ni con el pie. Porque los grandes artistas tienen recursos para todo y Leo Messi, tras 110 minutos de saturación y dolores de tobillo, sacó pecho a un centro de Daniel Alves y con esa parte del cuerpo donde se encuentra el corazón desarboló finalmente a Albil y desactivó a los incansables 5.000 ‘Pincharratas’ que habían intentado sostener con sus ánimos a la escuadra estudiantil.

Estudiantes de La Plata hizo un partido muy serio, con una primera parte en la que dejó completamente seco al hipercampeón y, además, lo remachó en su único remate entre los tres palos. Fue desmoronándose muy poquito a poco tras la erupción del volcán rosa, color de camiseta elegido por la firma que viste al Barça para disputar su sexto título del año.

La defensa platense se derrumbó por la continua erosión a la que fue sometida y de manera terminal con la irrupción de Jeffren Suárez -otro chico criado en Tenerife- a siete minutos del 90. El extremo derrochó velocidad, regate e imaginación. Su capacidad física, íntegra, tumbó a los agotadísimos defensores argentinos.

En la prórroga, al Estudiantes se le apareció constantemente el espejismo de los penaltis como única esperanza de no perecer acribillado, su destino final escrito en el pecho de un pequeño argentino que se ha hecho hombre en Barcelona.

El ‘Pincha’ fue la última víctima de un grupo que acampa en la cima del mundo y desafía a sus formidables adversarios del planeta a imitar sus conquistas. Aunque sabe que su verdadero obstáculo será digerir el hartazgo de éxitos y no perder definitivamente el hambre de triunfos.

Las potencias rebajan las expectativas para salvar la cara en Copenhague

Diciembre 18, 2009

La negociación en la Cumbre del Clima de Copenhague va a menos. Los negociadores de las potencias buscan desesperadamente a puerta cerrada un acuerdo a base de rebajar sus expectativas. “He visto varios borradores y todos son malos. Aunque unos son peores que otros”, ha afirmado Kim Carstens, de la organización ecologista WWF. En uno de ellos sólo aparece que las emisiones tocarán techo “cuanto antes”. China se niega a que la ONU audite sus emisiones, algo que, según Barack Obama, es esencial para llegar a un acuerdo. Pero los textos se suceden. En el último conocido, figura que las emisiones en 2050 deben ser la mitad que en 1990.

Los borradores mantienen sin definir los objetivos de emisiones para los países en desarrollo y los desarrollados. La ministra española de Medio Ambiente, Elena Espinosa, ha declarado a la prensa que “las cosas se están complicando muchísimo” y que la postura china es uno de los principales escollos.

Las conversaciones siguen a puerta cerrada y, según fuentes próximas a las mismas, es probable que se prolonguen hasta mañana. Nadie quiere aparecer como el que rompió el acuerdo, y nadie cede. Así, el borrador es sólo el Acuerdo de Copenhague, aunque no especifica si será una decisión de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, lo que vincularía a EE UU y China, o sólo una declaración política, como las que periódicamente hacen el G-8 y el G-20.

Las ONG consideran decepcionante el borrador, pero los textos cambian continuamente. El citado documento sí mantiene que la temperatura no debe subir más de dos grados centígrados.

En el borrador, los países acuerdan “movilizar conjuntamente 100.000 millones de dólares al año en 2020″ para “los países en desarrollo”.

El texto condiciona el fondo a que exista transparencia y añade: “Este fondo procederá de una variedad de fuentes, incluyendo públicas y privadas, bilaterales y multilaterales, incluyendo fuentes alternativas de financiación”. Esta última frase es idéntica a la que utilizó ayer la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, cuando se sumó al fondo de financiación.

Más de 200 detenidos en la Cumbre de Copenhague

Diciembre 16, 2009

Unos 5.000 manifestantes pretenden romper el cordón de seguridad para acceder al centro de convenciones donde se reúnen los delegados gubernamentales que negocian el pacto global sobre el clima.- La policía danesa lanza gases lacrimógenos

Decenas de miembros de la organización Acción por la Justicia Climática se citan en la estación de Taarnby, antes de partir hacia el centro de convenciones que acoge la Cumbre Mundial del Clima de Copenhague.- EFE

Las protestas en Copenhague han llegado hoy hasta las cercanías del centro de conferencias donde se celebra la Cumbre del Clima. La Policía danesa ha confirmado la detención de 230 personas desde que esta mañana, sobre las 10.30, un grupo de manifestantes de Climate Justice Action intentó acceder a las instalaciones del Bella Center. “Los disturbios siguen. Tenemos la situación controlada. Los agentes no han usado gas pero sí spray y la fuerza necesaria para controlar la situación”, ha asegurado un portavoz policial a EL PAÍS. Un fuerte cordón policial impide que los manifestantes puedan entrar en el recinto, que desde esta mañana está fuertemente custodiado ante la llegada de ministros y jefes de Estado. El martes por la noche la policía usó gases lacrimógenos en otro acto de esta organización en el centro de la capital danesa y detuvo a 210 personas. La inmensa mayoría de los arrestados -como los 968 del sábado- quedaron sin cargos libres a las pocas horas. La policía danesa practica detenciones preventivas gracias a un cambio legal previo a la cumbre.

Las protestas suceden cuando se produce un cambio en la dirección de la cumbre, que entra en la recta final con las negociaciones para un acuerdo en punto muerto. El primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen, sustituirá a partir de hoy, tal como estaba previsto, a la ex ministra de Medio Ambiente, Connie Hedegaard, en la presidencia de la cumbre, justo un día antes de que comiencen a llegar a Copenhague los líderes mundiales que asistirán al tramo final de las negociaciones.

Entre los manifestantes hay españoles de A Coruña, Barcelona y Madrid. “Nos detuvieron el fin de semana, pero tampoco hicimos nada”, contaba un gallego que participaba en la protesta. “La Policía de aquí es una racista, a los daneses les ponen las esposas por delante y a todos los extranjeros con los brazos en la espalda, que es mucho peor”, aseguraba este joven cuando acudía a la marcha.

Mientras tanto, a las puertas del centro, miembros de seguridad retenían durante cinco horas a un grupo de la organización Friends of the Earth (Amigos de la Tierra) en la entrada del centro a los que se ha retirado su acreditación. “Amigos de la Tierra han sido expulsados porque perturban el orden de Naciones Unidas”, aseguró el eurodiputado y activista francés José Bové, “dicen que es por seguridad, pero los motivos son políticos, los avances son flojos y tienen miedo de que haya gente que sepa de cambio climático”.

Según uno de estos miembros de Friends of the Earth, Jano González, “Yvo de Boer [el secretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático] estuvo aquí esta mañana y nos dijo que por motivos de seguridad había reducir la entrada de ONG, pero es mentira, porque hay otras organizaciones dentro y a nosotros nos han retirado la acreditación a todos”. “Nosotros hemos evitado apoyar cualquier acción problemática para evitar justamente esto”, se lamentaba este activista.

Los manifestantes aseguraron a primera hora de la mañana que su intención era acceder al centro de convenciones. “Atravesaremos el cordón de seguridad para organizar una asamblea popular para debatir con los delegados de la cumbre… para conseguir una solución a la cuestión del clima”, según aseguró el portavoz Peter Nielsen en la televisión danesa TV2. “La policía ha intentado cerrarnos el paso durante toda la semana”, añadió. “Aquí está en juego la resolución de un problema global, y no vamos a retener a la gente”.

Oposición de los países pobres

Países como China, Brasil, Bolivia y Sudán, en representación de los países no alineados del G77, han retrasado hoy el inicio de las intervenciones de los líderes políticos para protestar por el nuevo borrador danés de acuerdo y que consideran que “sale de la nada”. La ex ministra de Medio Ambiente danesa Connie Hedegaard ha anunciado que la presidencia danesa presentará hoy un nuevo borrador que aunará los resultados de las dos vías de negociación.

Los 192 países reunidos en Dinamarca buscan sellar un acuerdo internaconal de reducción de gases de efecto invernadero que sustituya al Protocolo de Kioto, que expira en 2012, y que determine la financiación que los países ricos destinarán a la mitigación del cambio climático en las naciones en desarrollo.

La negociación se atasca en Copenhague

Diciembre 15, 2009

“Esto es como los deberes de los niños. Todo se resuelve a última hora”, resume la presidenta de la cumbre del clima.- “No tenemos otro año para hablar. La naturaleza no negocia con nosotros”, calmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en un acto en el que ha estado el Príncipe Carlos de Inglaterra.

“La negociación del clima es como los deberes de los niños. Los negociadores sólo llegarán a un acuerdo el último día a última hora y si puede ser un poco más allá”. Así ha resumido la presidenta de la cumbre del clima, la danesa Connie Hedegaard, la situación de parálisis en la que ha entrado el encuentro. En realidad no sólo hay parálisis, sino que, a tenor de los borradores de negociación conocidos este martes, hay retrocesos.

En teoría los técnicos deberían dedicarse a limpiar los borradores, a llegar a acuerdos en los temas menos importantes y dejar sólo los asuntos clave a los ministros. Éstos oficialmente llegan mañana aunque ya hay decenas en la cumbre -no está la española Elena Espinosa pese a ser miembro de la troika europea porque España ocupará en 2010 la presidencia de la Unión -, así que en las próximas horas debería haber textos de negociación que aclarasen las posturas.

Sin embargo, ha ocurrido todo lo contrario. El lunes los presidentes de los dos grupos de negociación -que deben recoger el sentir mayoritario de los 192 países de esta negociación- presentaron textos breves, claros y con pocos corchetes (la forma en la que quedan los asuntos pendientes). Hoy los borradores han crecido en confusión y han perdido números. Las cifras de reducción de emisiones, por ejemplo, quedan como que es un punto que “hay que reelaborar”, mientras que en los borradores del lunes incluían que las emisiones de los países desarrollados deberían reducirse al menos un 25% en 2020 respecto a 1990.

El secretario de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer, ha usado un dicho en inglés: “Puedes llevar un caballo al agua pero no puedes hacer que beba. Aquí hemos traído a 192 caballos [los países de la negociación] pero no podemos hacer que beban”.

“Los jefes de Estado deben tomar ahora decisiones que los negociadores han evitado durante dos años”, ha opinado Oxfam.

“No tenemos otro año para hablar”

El tramo de alto nivel de la Cumbre del Clima abrió con el reconocimiento de que la negociación no avanza y con una llamada desesperada a los países para que abandonen sus líneas rojas y superen las diferencias entre ricos y pobres que bloquean la negociación. “No tenemos otro año para hablar. La naturaleza no negocia con nosotros”, calmó el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, en un acto en el que ha estado el Príncipe Carlos de Inglaterra.

Ban Ki-moon ha pedido que en los próximos tres días los países flexibilicen sus posturas: “El tiempo de las posiciones de negociación maximalistas ha terminado. El tiempo del consenso ha llegado. Nadie conseguirá todo lo que quiere en esta negociación. Pero todo el mundo puede conseguir lo que necesita. Cuanto antes tengamos el acuerdo en Copenhague antes podrá ser convertido en un tratado vinculante. Mientras, el Protocolo de Kioto es el única herramienta que tenemos para reducir emisiones y debe ser mantenido hasta entonces”.

La presidenta de la Cumbre y próxima comisaria europea de Cambio Climático, Connie Hedegaard, ha admitido por primera vez la posibilidad de fiasco: “Podemos fallar. No porque nadie quiera sino porque pasamos mucho tiempo mandando señales, reafirmando posturas y con formalidades. Pero no podemos permitirnos un fracaso. Nadie puede permitirse eso. Ustedes deben ser comprometerse”, ha espetado a los representantes de los 193 países (Somalia fue el último en unirse a la Convención, el pasado 10 de diciembre).

El secretario de la Convención de Naciones Unidas para el Cambio Climático, Yvo de Boer, ha incidido en la idea: “Ha habido progresos pero no lo suficiente pero ni siquiera cerca de presentar Copenhague como un éxito. No se trata de celebrar la victoria de una nación sobre otra, de un grupo sobre otro”.

Aunque con la asistencia de más de 110 jefes de Estado y de Gobierno a la cumbre se da por seguro que habrá algún tipo de acuerdo, las potencias están tensando la cuerda y con sólo tres días más de negociación los acuerdos siguen lejos.

El Príncipe de Gales, Carlos de Inglaterra, ha mostrado su lado ecologista: “El futuro de la humanidad sólo se puede asegurar si vivimos como parte de la naturaleza, no aparte de ella. Tenemos sólo siete años hasta que perdamos los mandos del control del planeta. La puerta de nuestro futuro se está cerrando”. Y también ha llamado al consenso: “Nuestra creciente situación precaria no se puede resolver con posiciones de ellos y nosotros. El aire que respiramos y el agua que bebemos no conoce fronteras”.

Cómo iniciar su programa de ejercicios

Diciembre 15, 2009
By SIMONE CAVALLETTI


Especial/El Nuevo Herald

Si está considerando iniciar un programa de ejercicios como una de las resoluciones para el nuevo año, permítame darle algunos consejos que lo ayudarán a iniciar ese saludable proceso:

Hágase un compromiso. Quizás la parte más importante de esta nueva meta es hacer el compromiso con uno mismo. Una vez lo haya decidido, mis felicitaciones, pues ha tomado el camino hacia una vida más saludable. Mantener un peso a través de la buena alimentación y el ejercicio le garantizan menos enfermedades y más fortaleza.

Defina una meta. Entre los propósitos más populares están bajar de peso y tonificarse, pero, ¿qué significa eso? Tiene que definir sus metas, que deben de ser cuantitativas y alcanzables. Por ejemplo: “Quiero bajar ocho libras en un mes”. Metas como ésta le dan un propósito específico en un período de tiempo para cumplir. Sin una meta específica puede perder concentración antes de que vea resultados.

Infórmese. Una vez tenga su meta bien definida debe buscar la mejor forma para lograrla. Oriéntese sobre el tema. Busque información en internet, compre literatura relacionada con sus nuevas metas. También puede buscar la ayuda de un profesional.

Diseñe su programa. Esta es la segunda parte más complicada de este proceso. Recuerde que la receta de ejercicios no es la misma para cada individuo. Algunas de las preguntas pudieran ser: ¿Ha entrenado usted antes?, ¿tiene algún problema en la rodilla? Todo lo cual va a influir en su programa. Mi recomendación es hacer pesas tres veces a la semana entrenando el cuerpo entero, y un mínimo de cuatro días para ejercicios cardiovasculares, al menos 30 minutos por sesión.

Entérese de su nutrición. Este tema puede ser un poco confuso, pues podemos encontrar libros enteros sobre el tema. El mejor consejo que le puedo dar es que salga en busca de información y ármese con los mejores contenidos. De esta forma puede prepararse para tomar decisiones saludables a la hora de seleccionar su alimento.

Manténgase motivado. Siempre es bueno contar con un compañero para hacer ejercicio y saber que cuenta con ese apoyo cuando más lo necesite. Pero tiene que estar seguro de que no termine usted siendo el que necesite motivar todo el tiempo a su compañero de rutina.

Recabe apoyo de amigos y familia. Investigaciones han demostrado que cuando se cuenta con un círculo de apoyo el trayecto se hace más fácil. Otro punto importante para mantenerse motivado es que su rutina sea divertida.

Sepa cuándo cambiar su rutina. Debe de cambiar su rutina cada tres a cuatro semanas. Así evita que su cuerpo se acostumbre y se detenga en el proceso de perder libras. De paso, evita el aburrimiento.

En resumen: Si a usted lo demandan, busca un abogado; si está enfermo, llama a un doctor. Si lo que usted busca es mejorar su salud por medio del ejercicio, busque ayuda de un entrenador personal certificado. O infórmese al respecto.

Felicitaciones y suerte con su meta. •

simone@simonefitness.com

La cuenta atrás del clima

Diciembre 14, 2009

Información tomada de elpais.com

1. África: “Dios se enfadó. Por eso no llueve”

La población del continente, cada vez con menos recursos, cada vez peor nutrida, sufre impotente las consecuencias del calentamiento. La ligazón entre cambio climático y hambre no puede ser más clara.

Más información

2. Asia: “El mar se tragó dos veces mi casa”

La subida del nivel del agua amenaza con anegar un 17% del territorio de Bangladesh – Unos 20 millones de personas pueden verse forzadas a emigrar

Más información

3. Suramérica: El pulmón del mundo enferma

La sequía deja aisladas a comunidades indígenas y convierte el Amazonas en un vertedero de peces – Brasil pide ayuda para frenar el calentamiento

Más información

4. Norteamérica: Largo adiós al negacionismo

EE UU ya siente en su territorio los efectos del aumento de la temperatura – Obama quiere crear empleo impulsando las energías renovables

Más información

5. España: El país se reseca

La Península es la zona europea que más lluvia perderá (un 20%) por el cambio climático, según un estudio oficial – La subida de temperatura medida desde 1970 duplica ya la media mundial

Más información

6. China: Shanghai se amuralla

La subida del nivel del mar amenaza con inundar la ciudad, motor económico del país – Cientos de kilómetros de diques intentan proteger la gran urbe

Más información

7. Europa del Norte: Viñedos en la tierra del frío

El calentamiento beneficiará al turismo y la agricultura en Escandinavia y el Báltico – El saldo económico puede ser positivo, pero con riesgo de catástrofes

Más información

8. Himalaya: Falta agua en el techo del mundo

Los glaciares del Himalaya retroceden más rápido que en cualquier otro lugar del planeta – Las aldeas indias acusan ya problemas de abastecimiento

Más información

9. Samsø: La isla más ecologista y rentable

Genera toda la electricidad que necesita con biodiésel, molinos y paneles – Sus habitantes son ejemplo para Dinamarca y además ganan dinero

Más información

10. Cuba: La primera línea de mar cotiza a la baja

Los huracanes son cada vez más frecuentes e intensos en la isla.- 200 pueblos costeros deberán ser trasladados o protegidos

Más información

11 Dinamarca: Milagro energético

Las claves de un modelo que permite que crezca el PIB pero no el consumo .- La industria danesa de renovables conquista el mundo

Más información

12 Japón: El ritual más contaminante

El Gobierno trata de reducir el consumo energético y la emisión de CO 2 en el baño diario de los japoneses.- Datos del Ministerio de Medio Ambiente nipón señalan que calentar el agua es la actividad que mayor energía consume en cada hogar, un 39% del total.

Más información

Caos en la cumbre del clima de Copenhague

Diciembre 14, 2009

Los países africanos, apoyado por los miembros del G77, se ausentan de la mesa de conversaciones ante la negativa de los países ricos de negociar reducciones vinculantes.

El arranque de la semana decisiva de la Cumbre del Clima de Copenhague no ha podido ser más caótico. Mientras largas colas de gente aguardan fuera para poder entrar en un centro de conferencias totalmente desbordado, dentro los países africanos, apoyados por el G77 de los países en desarrollo, han vuelto a dar un golpe en la mesa y han abandonado los grupos de negociación por la negativa de los países ricos a hablar de reducciones de emisiones obligatorias.

“África ha tirado del freno de emergencia para evitar que el tren se estrelle al final de la semana. Los países pobres quieren un resultado que garantice reducciones profundas de las emisiones mientras que los países ricos están tratando de retrasar las negociaciones sobre el único mecanismo que actualmente tenemos para lograr este objetivo: el Protocolo de Kioto”, ha asegurado Jeremy Hobbs, director general de Oxfam Internacional.

Al parecer, los países africanos se han negado a continuar con las negociaciones a menos que se priorice las conversaciones sobre el segundo período de compromisos del Protocolo de Kioto. Según Hobbs, ” Australia, Japón y otros habían conseguido paralizar las discusiones sobre el Protocolo de Kioto. De las dos vías de negociación abiertas en Copenhague, sólo la del Protocolo de Kioto incluye mecanismo para la obligatoriedad legal de las reducciones de emisiones por parte de los países ricos”.

Evitar “la muerte de Kioto”

El presidente del grupo, el argelino Kamel Djemouai, había denunciado un intento por tratar de forma separada y mezclada elementos contenidos en las dos vías de negociación, la de Kioto y la de la Convención Marco de la ONU, según informa EFE. “Si aceptamos esta situación, firmaremos la muerte de Kioto, el único documento legalmente vinculante que existe. El próximo tratado deberá ser ratificado y hasta que entre en vigor pasarán más de los siete años que se tardaron con Kioto”, dijo Djemouai en rueda de prensa.

El grupo africano ya había advertido de que no seguiría participando en las sesiones plenarias si se dejaba fuera el protocolo de Kioto y propuso que se organizaran dos plenos con consultas informales, el primero sobre Kioto y, cuando finalice éste, se podría tratar los temas restantes de la convención.

La retirada africana fue minimizada por el secretario ejecutivo de la conferencia, Yvo de Boer, quien dijo que la presidenta de la conferencia, la danesa Connie Hedegaard, había establecido contacto con los distintos grupos de trabajo durante la mañana para coordinar la agenda.

De Boer ha rechazado además que haya países que estén bloqueando las negociaciones. Y, mientras tanto, en el Bella Center siguen las colas y se anuncian más restricciones de acceso.

Jesús no nació el 25 de diciembre

Diciembre 13, 2009

La fecha del nacimiento de Cristo fue uno de los mayores misterios de la Teología durante los primeros siglos del cristianismo, llegando a diferentes conclusiones. Cuenta el Evangelio de San Lucas que cuando nació Jesús los pastores apacentaban sus ovejas al aire libre en una noche estrellada. Es difícil que tales circunstancias se produjeran en Palestina a finales de diciembre, cuando allí es pleno invierno. Por eso, algunas teorías consideran que la Natividad debió producirse entrada la primavera, en abril o mayo.

Fue el Papa Julio I quien en el año 350 determinó que el nacimiento de Cristo se festejase el 25 de diciembre. Lo hizo para crear una celebración cristiana que coincidiese con las Saturnalias, la principal festividad pagana de la antigua Roma y el culto a Mithra, deidad importada por Aureliano de Persia en el 273, que se festejaba el 25 de diciembre y que asimiló algunos preceptos cristianos. La intención del Papa era instaurar una fiesta cristiana  coincidente con aquellas otras paganas para facilitar la conversión a sus creencias .

Ni tres, ni reyes ni magos

De los cuatro evangelistas, sólo Mateo habla de los Reyes Magos, aunque nada dice de su nombre, ni cuántos eran, ni qué aspecto tenían. Los otros tres silencian a estas figuras. Sí que las mencionan otros evangelios apócrifos, como el árabe, donde se dan más detalles, como por ejemplo que venían de Persia. La Biblia se refiere a unos magos, denominación que entonces podía referirse a sabios, videntes e incluso hechiceros, en ningún caso reyes o monarcas. Para muchas fuentes lo más plausible es que fueran astrólogos, expertos en la interpretación de los movimientos y posición de los astros. Esto justificaría su viaje desde Oriente tras los pasos de un cometa.

Según las tradiciones, los Reyes Magos fueron dos, tres, cuatro o incluso 12. Hasta la Edad Media no se establece su número. Lo hace San León en el siglo V determinando que fueron tres, como símbolo de las tres edades del hombre, las tres razas y los tres continentes entonces conocidos, la Santísima Trinidad y otros hechos y tradiciones parecidos.

Aparte de tres, el número más repetido en Occidente es el de cuatro Reyes Magos. Este último sería Artabán, figura sin fundamento bíblico pero que es referida por ciertas tradiciones y que el escritor norteamericano Henry Van Dyke recoge en un conocido relato escrito a finales del siglo XIX. Estas fuentes aseguran que aquel cuarto rey mago salió más tarde de Oriente que Melchor, Gaspar y Baltasar para ofrecerle al Mesías una perla, un rubí y un zafiro. Pero que perdió el rastro de la estrella que conducía a Palestina, ya que en determinado momento la Luna se interpuso entre el cometa y la Tierra, apagando su brillo. Algo que, según los cálculos astronómicos, parece que se produjo.

Atención al sentimiento de culpa

Diciembre 13, 2009

Las personas de baja autoestima son más proclives a los sentimientos de culpa, que refuerzan su distorsionada autoimagen

Las personas de baja autoestima son más proclives a los sentimientos de culpa, que refuerzan su distorsionada autoimagen- ALBERTO VÁZQUEZ

Observemos una secuencia que podría suceder en cualquier casa: el niño o la niña juega a alcanzar un jarrón que se encuentra en lo alto de un mueble. Con el zarandeo, el jarrón se precipita al vacío rompiéndose en mil pedazos. La primera respuesta de la criatura es asustarse y llorar, o quedarse atorada. Se da cuenta de que su acción ha provocado algo anormal, es decir, que tiene una mínima conciencia de la relación entre la acción y sus consecuencias. Por eso no ríe, aunque tampoco sabe lo que debe sentir.

Entonces llega la figura cuidadora y al ver la cara que pone se da cuenta de la que le viene encima. Y llora. No por miedo, sino por la actitud con la que se le riñe. Ahora sabe lo que tiene que sentir. Acaba de descubrir algo así como un sentimiento de culpa. Hay cosas que están bien y otras que están mal.

LA CULPA ESTÁ ENRAIZADA EN NUESTRO SISTEMA EVOLUTIVO

El conocimiento del bien y del mal no es otra cosa que el afecto de alegría o de tristeza, en cuanto que somos conscientes de él (Spinoza)

Desde los tiempos de Adán y Eva, símbolos inequívocos de la idea de la transgresión de los códigos establecidos, el ser humano viene elaborando un sentimiento (emoción + cognición) al que denominamos culpa. En el paquete evolutivo de nuestras emociones básicas, tal como investigó Paul Ekman (miedo, tristeza, alegría, desprecio, asco, ira y sorpresa) no se encuentra para nada la culpa, tratándose entonces de una emoción secundaria o elaborada socialmente.

Esa misma evolución nos ha proporcionado lo que el mismo autor denomina species-constant learning, es decir, hay temas universales que como especie hemos ido emocionalmente aprendiendo, aunque existen muchas variaciones en su expresión según la persona, el contexto y la cultura. Se trataría de un código ético universal para que nuestras acciones puedan discriminar entre el bien y el mal.

Esos temas nos son dados, no adquiridos, conformados en nuestro inconsciente colectivo, con lo cual el tema de la culpa es como una pesada carga que arrastramos, seguramente porque en algún aspecto nos ha sido útil. Sólo así puede entenderse que, a pesar del sinsentido que tiene vivir en la culpa, sigamos sin saber cómo evitarla.

LA CULPA ES UN ELEMENTO DE CONTROL SOCIAL

Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas (Jacinto Benavente)

Existen códigos, pautas, normas que no se deben transgredir porque, de hacerlo, no sólo aparece el castigo, sino, peor aún, el menosprecio de los nuestros, léase que no nos quieran, que nos alejen del grupo. Y ése es el peor de los miedos humanos.

Desde una visión teológica, la culpa es la transgresión de la voluntad divina, el pecado. En la vida civil hablamos de faltas o delitos por desobedecer las leyes. Existen a su vez leyes no escritas, códigos morales y éticos universales que inspiran la conducta de las personas con tal de facilitar su relación, su convivencia y el respeto por su entorno. Pero también se convierte, no nos engañemos, en un arma de control social.

PARA QUE EXISTA CULPA DEBE EXISTIR UN CULPADOR

El culpador es el guardián del código. Cuando lo transgredimos aparece el sentimiento de culpa (Norberto Levy)

El control más sutil y perverso se logra cuando la propia persona acaba regulándose a sí misma. Dicho de otro modo, para que exista culpa debe existir un culpador. Y no existe mayor culpador que uno mismo. Eso no está ahí fuera, sino en mi interior. Entonces soy culpable.

Hay quien se culpa por todo, quienes parecen mártires que cargan a cuestas el dolor del mundo, sin motivo. La culpa puede convertirse en un problema psicológico cuando no la frenamos.

LA BAJA AUTOESTIMA CREA CULPA

La culpa no está en el sentimiento, sino en el consentimiento (san Bernardo de Claraval)

Las personas de baja autoestima son las más proclives a sufrir continuados sentimientos de culpa. En este caso, la culpa es disfuncional, ya que le sirve a la persona para reforzar su distorsionada autoimagen.

Por eso es tan importante que pongamos al culpador a raya. Que seamos capaces de discriminar a quien es el culpador que ahora nos juzga y a la vez observar el motivo de la culpa. Eso significa obedecer más a nuestra brújula interior que a los qué dirán de turno.

La culpa siempre está presente. Actuamos mucho más para evitar el sentirnos posteriormente culpables, que no por convencimiento.

Nos sabe mal decir que no; nos sabe mal pedir; nos sabe mal no responder a las expectativas de los demás. Entonces, ¿qué nos sabe bien? Si por hacer nuestro bien, lo que creemos que es bueno para nosotros, causamos un malestar a terceros, he ahí la clave para entender nuestras falsas culpabilidades. El único remedio que encontramos es la evitación, no sea que nos tilden de egoístas. Y así, dejamos de ser nosotros, para ser lo que los demás esperan de nosotros. He ahí el destino final de la culpa.

Si la culpa es evolutiva, ¿podemos lograr desprendernos de ella? Puede que no. Pero a medida que alcanzamos una nueva conciencia, sustituimos la culpa por la responsabilidad. La culpa es vivida como una separación entre nosotros y el mundo. La responsabilidad, por el contrario, nos adentra en él. La responsabilidad es equilibrio. ¿Y qué es la culpa sino su falta? Empecemos tal vez por ahí.

PLACERES INOCENTES: Películas: La duda, de John Patrick Shanley. El príncipe de las mareas, de Barbra Streisand. En el nombre de la rosa, de Jean-Jacques Annaud. Libros: El sentimiento de culpa, de Laura Rojas-Marcos. Aguilar. La sabiduría de las emociones, de Norberto Levy. Plaza & Janés.