Los Beneficios del Quebrantamiento
Nuestra sociedad considera que cualquier cosa que se rompe, es inservible, y termina tirándola. Sin embrago, para dios, solo aquello que ha sido quebrantado le es útil.
Las flores esparcen su perfume y aroma cuando son aplastadas
Las uvas producen el vino cuando son molidas
Las aceitunas machacadas producen el aceite que enciende las lámparas
Así los vasos que Dios utiliza, tienen que ser quebrantados.
El avivamiento es el Espíritu que nos revela nuestra pecaminosidad, las áreas de nuestra vida que necesitan ser quebrantadas, de manera que Dios pueda hacer algo grande con nosotros. La Palabra de Dios nos dice que Él se acerca a nosotros cuando estamos quebrantados, cuando reconocemos en dónde estaríamos sin Su gracia.
La palabra quebrantar en hebreo significa aplastar, moler o machucar, y describe el quebrantamiento de un vaso terrenal así como el quebrantamiento de un corazón humano.
“Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón; y salva a los contritos de espíritu”
Salmos 34:18
Isaías el profeta describe este quebrantamiento de parte de Dios
“Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados”
Isaías 57:15
El texto que nos recomendaron en Jueces 6:6 marca precisamente una condición triste: “De este modo empobrecía Israel en gran manera por causa de Madian; y los hijos de Israel clamaron a Jehová” Aquí vemos la semilla de un mover de Dios, el clamor, el reconocimiento de nuestra pobre y triste espiritualidad.
Veamos la oración de David en el Salmo 51:1 “Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia, conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones”
Su oración es por misericordia, no es por más unción, más victorias, más prosperidad, ni más promociones. Estaba quebrantado y ahora necesitaba misericordia, longanimidad y la ternura de la mano de Dios. El sabía que sin ese toque estaría acabado. David no culpó a otras personas por su propio pecado. A veces estamos inclinados a deslindar la responsabilidad de nuestros pecados hacia otras personas o cosas o circunstancias. Culpamos a las propias circunstancias en que nos encontramos, o culpamos a la propia tentación. Es el clamor por un cambio de corazón, interno, profundo, radical y sobrenatural lo que ha de traer el verdadero avivamiento.
El avivamiento no consiste solo de emociones y sentimientos de exaltación. El avivamiento va a tumbar a la gente, la va a tumbar hasta el suelo, hasta el abatimiento. El avivamiento va a traer un quebrantamiento de corazón y de espíritu antes de que traiga un grito de victoria y de exaltación.
El propósito del derramamiento del Espíritu Santo sobre su comunidad redimida no es en principio, recibir de nosotros los actos emocionales de adoración, exaltación y alabanza; tampoco es hacernos entrar más en el movimiento de los dones espirituales o darnos más audacia en nuestro testimonio.
Dios derrama el Espíritu de avivamiento sobre su pueblo, en primer lugar, para llevarnos a un profundo sentir de nuestro propio pecado, nuestra propia impureza. Después Él puede hacer venir a nosotros un espíritu de humildad y quebrantamiento.
Dios sabe que de un vaso quebrantado puede brotar mucha luz. Dios puede renovar un vaso quebrado, y puede llenarlo con lo que Él quiera. Entonces, toda la gloria será para Él.
En Jueces 6:12 -14 se inicia la respuesta de Dios al clamor del pueblo. Un hombre llamado Gedeón, recibió la visitación de Dios. Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.
Un saludo a mis amigos que necesitan unas palabras de aliento al igual que yo: Nelson y Paty de Umaña, Carlos y Claudia de Enríquez, Renato Ramírez, Ricardo Domínguez, Rubén Ordóñez, Luís Alfredo Lemus, Marvin y Claudia Quan Machón, Max Mejia y otros que han sido llamados a cosas grandes que ningún hombre de iglesia podrá lograr. A los pastores amigos y entendidos: Mauro Ayala y Reina de Ayala, Wilfredo Escalante, Julio Guevara, Elmer Pineda, Sergio Frattys y otros muchos con quienes hemos compartido.Vé con esta tu fuerza, ¿No te envío yo?