Caín y Abel
Es una historia harto conocida y reconocida desde los fundamentos del desarrollo cristiano y usada como ejemplo en la iglesia infantil como ilustración del bien y del mal. Pero de lo que no se hace referencia es que ambos, hermanos, educados bajo los mismos patrones de conducta, bajo los mismos padres y el mismo temor a la disciplina humana, ambos caminaban con sus labores, no pudiéndose diferenciar la diligencia de cada uno de ellos para su trabajo, el uno trabajando la tierra, agricultor, con sus productos tan necesarios para la vida y alimentación de la familia, ya que según dice la Biblia, ninguno tenía familia propia que alimentar, o sea, que podemos entender que ambos laboraban para su casa, sus padres, y no dice que uno u otro faltaban con sus responsabilidades familiares. Ambos aportaban para la subsistencia del hogar y por lo mismos debían participar de las obligaciones de la misma. No pretendo justificar a Caín, simplemente se analiza su posición dentro de la familia, era el primogénito y quizá en él había algún dejo de autoridad sobre su hermano.
Aquí vamos a lo que nos importa, los hombres poseemos las dos cualidades, de Caín y Abel, tenemos la responsabilidad de entregarnos a nuestras tareas, como los dos, y debemos tener el cuidado de no caer en la envidia ministerial que nos lleva a atacar a cualquiera que nos pueda llegar a ser amenaza para nuestro ministerio. De todos es sabido la posición de Caín al ver la aceptación que este tenía con sus ofrendas para el Señor
Ahora traducido a nuestro tiempo, en las congregaciones, aquellos pastores que tienen un genuino llamado y por lo mismo un compromiso por cuidar las ovejas del Señor, siempre tendrán en cuenta que habrán algunas de ellas que se desarrollaran mas grandes que él, que llegaran a subir, por que el Señor así lo tiene programado, por que su entrega es mayor, por lo que se quiera, crearan y mantendrán una relación mas estrecha con el hacedor de la vida, esto si se ha logrado desarrollar a las ovejas bajo los principios del reino, de sujeción, entrega, servicio y ofrenda, no acarrea ningún peligro para la autoridad ministerial que el pastor posee, nadie le estará robando protagonismo, porque se ha educado, incluso el mismo pastor, en el entendido que TODAS las ovejas pertenecen al Señor, entonces ¿a quién se le esta robando nada?.
Pero en el caso de aquellos pastores y ministros que han crecido en el ministerio y aun guardan el celo ministerial, nótese, el celo por la obra no por el Señor de la obra, ellos acudirán a la estrategia de Caín, y ellos mataran, espiritualmente espero, a todo siervo que les pueda llegar a robar la luz del reflector, o que les pueda hacer tambalear en su liderazgo, por el conocimiento, por la relación, o simplemente por que ellos hacen las cosas con la intención de agradar al Señor de la obra y por consiguiente a la obra del Señor.
Caín y Abel no están tan lejos de la historia, cada día se levantan los conceptos de estos hombres, en diversas congregaciones, lo peligroso es que se usen los púlpitos como trincheras para asesinar ovejas que con la clara intención de agradar al Señor, pongan al descubierto aquellos pastores que carecen o de un claro llamado o de madurez para ejercer con claridad su llamado.
Contestemos la primera de las preguntas que hacíamos en la última entrega:
1) ¿Has sido llamado?: El ministerio es una manera muy difícil de ganar el pan diario, por lo tanto no entre con ese fin. La gente puede poner a prueba su paciencia y ser muy ingrata. Si usted no está seguro de que Dios mismo le ha llamado a este trabajo, va a ser muy difícil perdurar. Recuerde que usted puede servir a Dios en otras formas, con la conciencia limpia, y ser muy efectivo. Esté muy seguro de su llamamiento al ministerio pastoral. Y que no siempre la parafernalia que rodea al púlpito es verdadera, llena solo los egos de aquellos cuyos complejos de inferioridad se exsacervan de tal forma que ocupan una posición tan delicada, como lo es el representar al Señor, y hacen y manipulan hasta el abuso espiritual a aquellos que vienen golpeados y necesitados del mundo. Si tu sientes un claro llamado al Pastorado, pues Bien Venido a un mundo diferente donde tienes que ser el ultimo para llegar a ser el primero, pero también donde tendrás una mayor relación con el Señor, al estar al servicio de los que le buscan y para quienes has sido llamado.
Próxima entrega: Las hijas de Lot y
la segunda pregunta ¿Estás emocionalmente Sano?
